Creatividad, inspiración y libertad marcan las canciones de Dreams Are Gone, en el que Maeso se revela como un músico total: voz, órgano Hammond, guitarras eléctricas y acústicas, bajo, batería, Mellotron, órgano Wersi Orion, Wurlitzer, piano, ukelele, armónica, melódica, Nautilus…

La fusión de estilos también dominó One way ticket to Saturn (2014), un álbum de una fuerza inusitada, impulsado por unas canciones en las que el optimismo del funk y el rock setentero ocupan el lugar que antes dominaba la nostalgia blues. Del disco doble con 19 temas de Dreams Are Gone, a las nueve canciones concisas y directas de este segundo poderoso y contagioso álbum.

En Somewhere Somehow, publicado recientemente, Maeso se entrega al instinto salvaje del entusiasta del rock para completar una obra apasionante. Se deja el alma en las 11 joyas que lo componen, diversas todas ellas, diferentes incluso entre su punto de partida y el de llegada, invitando al oyente a convertirse en protagonista de un viaje por colores y sonidos en el que se conoce el origen, pero nunca el destino.